Limne y la Ciencia Ciudadana

En Limne apostamos fuerte por la participación ciudadana en la conservación y mejora de los ecosistemas acuáticos. La toma de muestras o la observación de la biodiversidad que tenemos a nuestro alrededor son herramientas clave para gestionar el territorio y para divulgar sus valores.


La idea, en el fondo, no es nueva, recupera viejas motivaciones de los primeros naturalistas, que contaban con una red de ciudadanos que colaboraban en sus investigaciones, escudriñando el territorio, las especies y sus interrelaciones con los ojos y la ilusión de quien mira por primera vez. En cierto modo, poniendo sobre la mesa esta manera de hacer ciencia y apostando por ella, contribuimos a democratizarla, como ya sugería Feyerabend.

Toma de muestras de la calidad de las aguas

Dar validez y rigor a los datos que toman los voluntarios es uno de los leitmotiv de la ciencia ciudadana y que la diferencia en gran medida de algunas iniciativas más enmarcadas en el mundo de la educación ambiental. Resulta evidente que hacer participar a voluntarios cargados de motivación en proyectos que generan datos que no serán tenidos en cuenta genera a la larga una cierta desafección.

La clave para evitarla y para ser más eficientes, es generar metodologías basadas en el voluntariado ambiental, que sean bastante simples para que no requieran conocimientos previos exhaustivos y que, sobre todo, generen datos con rigor, que puedan servir a los investigadores, a las entidades promotoras del estudio o a la administración. Con esta visión de red, de investigadores motivados y atentos por todo el territorio, contribuimos a multiplicar el conocimiento y entender mejor aquello que está a nuestro alrededor.

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