Implicados en la conservación: la custodia fluvial

La custodia fluvial es una modalidad de custodia del territorio, un instrumento o metodología de conservación de la naturaleza y el paisaje que promueve la participación de todos los actores en la conservación del medio que nos rodea: los propietarios de los terrenos, la sociedad civil organizada, la ciudadanía e incluso las empresas privadas.

La custodia rompe, por tanto, con el paradigma tradicional, mediante el cual dejábamos recaer la responsabilidad de cuidar el territorio en manos de la administración. La sociedad civil también puede implicarse en la conservación y mejora del medio ambiente: es responsabilidad de todos y, además, juntos sumamos más.

La aplicación de la custodia del territorio al caso de los ríos presenta varias peculiaridades, una de las más relevantes es el hecho de que el agua y los terrenos adyacentes son de Dominio Público, siendo la Confederación Hidrográfica la entidad gestora.

La clasificación de los ríos como bienes de dominio público es un instrumento muy potente de protección que permite a la Administración ejercer una mayor intensidad de vigilancia y protección para evitar las agresiones o el mal uso que pudieran realizarse del recurso. Estas zonas están adscritas a un uso general, al servicio público o al fomento de la riqueza nacional, y se encuentran incursas a un régimen especial de uso y protección.

Todas las actuaciones que realicemos en Dominio Público Hidráulico requieren tramitar previamente una autorización.

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