La Fundació Limne ha puesto en marcha una nueva estrategia de restauración ambiental que busca aumentar la resiliencia del río Turia frente a eventos climáticos extremos. La iniciativa combina la recuperación física de los ecosistemas de ribera con la formación en empleo verde y la gobernanza participativa en diez municipios de la cuenca.
El núcleo de la intervención sobre el terreno se focalizará en tramos estratégicos del Dominio Público Hidráulico y parcelas agrícolas adyacentes de los municipios de Gestalgar, Vilamarxant y Riba-roja de Túria.
Las actuaciones priorizarán el uso de “soluciones basadas en la naturaleza” y técnicas de bioingeniería fluvial. Entre las labores previstas destaca la erradicación de especies exóticas invasoras, principalmente cañaverales de Arundo donax, que actúan como tapones críticos durante algunas avenidas, y la posterior repoblación con vegetación autóctona de ribera. Estas formaciones vegetales actuarán como un filtro natural capaz de ralentizar la velocidad del agua, favorecer la infiltración hidrológica y estabilizar los márgenes, reduciendo el riesgo de daños aguas abajo.
Además de los tres municipios de intervención directa, el ámbito socioambiental del proyecto se extenderá a otros siete municipios del corredor fluvial: Sot de Chera, Chera, Bugarra, Pedralba, Manises, Paterna y Quart de Poblet, beneficiando de forma indirecta a más de 177.000 habitantes.
Capacitación e integración social
Con el compromiso de convertir la reconstrucción verde en una oportunidad de desarrollo socioeconómico local, el proyecto diseñará e implementará un programa formativo especializado en restauración fluvial. La acción capacitará a 20 personas en situación de desempleo y, a partir de este grupo de alumnado, el proyecto contratará directamente a agentes de restauración ecológica que integrarán una brigada de trabajo de campo encargada de ejecutar y mantener las obras de bioingeniería.
Rigor científico y medición del impacto climático
Para garantizar la máxima evidencia técnico-científica, el proyecto ha constituido un Comité Científico liderado por Limne y el Centro BETA de la Universitat de Vic.
El equipo investigador se encargará de diseñar la línea base ambiental y aplicar la metodología de evaluación GMIVE para medir los servicios ecosistémicos generados por la restauración. Entre los resultados esperados destaca la cuantificación del secuestro de carbono, con una estimación de captura de entre 200 y 250 toneladas de CO₂ al año en las hectáreas recuperadas.
Este cálculo, además, servirá de base para diseñar modelos de financiación sostenible, que permitan cofinanciar el mantenimiento del río a largo plazo.
Escuchando la voz de la ciudadanía
El proyecto CUENCA_TURIA reforzará la gobernanza local mediante la consolidación de “Comisiones de Renaturalización del Turia“ y la impartición de talleres participativos sobre los nuevos límites del cauce y sus usos compatibles. Paralelamente, se promoverá la implicación directa de la sociedad civil con la constitución de grupos de ciencia ciudadana y voluntariado ambiental, movilizando a ciudadanos en tareas de vigilancia y seguimiento del estado del río.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco de la convocatoria de subvenciones destinadas a la recuperación y la capacitación en los municipios afectados por la DANA.

