El Proyecto MAGRE – Mitigación, Adaptación y Gestión Resiliente de los Entornos fluviales: SBN, empleabilidad y prevención del riesgo de inundación – ha comenzado oficialmente con una reunión organizativa de todos los socios y una visita de campo a las zonas de actuación.
Este primer encuentro ha servido para coordinar las líneas de trabajo, establecer el calendario de acciones y conocer de primera mano el estado de los tramos fluviales que serán objeto de intervención tras los efectos de la DANA de 2024.
El proyecto se enmarca en la Convocatoria de subvenciones a proyectos que contribuyan a apoyar el empleo y la capacitación a través de actuaciones de restauración y recuperación de los municipios afectados por la DANA.
El objetivo principal del Proyecto MAGRE es impulsar la recuperación integral de la cuenca del río Magro y el bajo Júcar, fortaleciendo la resiliencia y la capacidad de adaptación del territorio ante acontecimientos extremos. Para ello se trabajará en tres ejes fundamentales: la restauración científica de los ecosistemas fluviales, la creación y capacitación de empleo verde con perspectiva de género y el establecimiento de un modelo de gobernanza participativa.
El proyecto está impulsado por una agrupación formado por el Consorci de la Ribera, la Fundació Limne, la Universitat Politècnica de Valencia (UPV) y la Fundació Universitària Balmes.
Cuenta con un presupuesto total de 999.895,05 €, de los cuales 949.900,30 € corresponden a la subvención concedida.
El Proyecto MAGRE tiene una duración de 24 meses, con inicio en julio de 2026 y finalización prevista en julio de 2028.
Actuará en 18 municipios de la Ribera:
- Cuenca del Magre (11 municipios): Turís, Montroi, Montserrat, Real, Llombai, Alfarb, Catadau, Carlet, Alcudia, Guadassuar y Algemesí.
- Cuenca del bajo Júcar (7 municipios): Alzira, Polinyà de Júcar, Albalat de la Ribera, Sueca, Riola, Fortaleny y Cullera.
Con esta iniciativa, las entidades socias afianzan su compromiso con la recuperación ambiental, la prevención del riesgo de inundación y la generación de oportunidades laborales verdes en los municipios afectados por la DANA.
El presidente del Consorci de la Ribera, Toni Barea, ha destacado que el Proyecto MAGRE es un paso decisivo para la recuperación de la Ribera después de la DANA, ya que une la prevención del riesgo de inundación, la restauración del Magro y el bajo Júcar con soluciones naturales y la creación de empleo verde.
El proyecto MAGRE cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demogáfico (MITECO), en el marco de la convocatoria de subvenciones destinadas a la recuperación y capacitación en los municipios afectados por la DANA.

