Hemos completado la instalación de una red de 15 paneles de información ambiental en los municipios que integran el proyecto “Canya a la Canya”. Estos soportes, situados en áreas de uso público cercanas a las zonas de actuación pero fuera de la cota de inundación, funcionan como una ventana educativa a la gestión del riesgo y la biodiversidad fluvial.
Cultura de riesgo y autoprotección
El contenido de los paneles otorga un papel protagonista a «la gestión del riesgo de inundación«. Mediante cartografía específica de cada localidad, los ciudadanos pueden identificar visualmente las zonas inundables para periodos de retorno de 10, 100 y 500 años. Esta información se complementa con una guía práctica de actuación ante emergencias, que incluye consejos vitales como evitar garajes, abandonar el vehículo si el agua supera los ejes o asegurar productos tóxicos en puntos elevados.
Los paneles destacan que la virulencia de fenómenos como las DANAs, vinculada al aumento de la temperatura del mar, hace necesario «repensar el territorio» y dotar a la población de sistemas de alerta temprana y mapas de riesgo accesibles.
Balance del proyecto «Canya a la Canya»
Los paneles también sirven como balance público de las metas alcanzadas por el proyecto (2022-2025) a lo largo de 75 km de río. Entre las cifras que el ciudadano podrá consultar destacan: la restauración vegetal con la plantación de más de 61.600 helófitos, 35.700 arbustivas y 1.300 árboles autóctonos; la eliminación de invasoras con la retirada mecánica de 172.210 m2 de caña invasora (Arundo donax) y la gestión de 2.120 m2 de carrizal; y las acciones de bioingeniería y laminación que han permitido la estabilización de 4.830 m2 de márgenes y la transformación de antiguos cultivos abandonados en zonas de laminación para reducir la fuerza de las crecidas, que dota de 27.771 m² a esa función de resistencia ante avenidas.
Por otro lado, durante el proyecto, se hizo mucho inciso en la información ciudadana, llevando a cabo más de 400 actividades de educación ambiental con la participación de más de 8.000 personas.
Un compromiso conjunto por la resiliencia
Tanto el Consorci de la Ribera como la Fundació Limne destacamos que estos paneles son el nexo de unión entre la intervención técnica y la concienciación social. La red de información ambiental se ha instalado en Sumacàrcer, Antella, Gavarda, Alberic, Benimuslem, Alzira, Algemesí, Albalat de la Ribera, Polinyà de Xúquer, Sueca, Riola, Fortaleny y Cullera.
Este proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

