Control de parámetros en La Goleta

Desde principios de verano y en colaboración con la Concejalía de Medio Ambiente de Tavernes, se monitoriza el lago para recoger datos sobre la evolución de los parámetros químicos del espacio. Se miden diferentes variables para fotometría en superficie y en la columna de agua (oxígeno disuelto, amonio, nitritos, nitratos, fosfatos, conductividad, pH). Estos datos, que se recauda semanalmente, se complementan con analíticas bacteriológicas.

El ánimo del proyecto es mantener a raya la eutrofia de la Goleta

Esta problemática es común a muchas lagunas litorales e implica que hay una excesiva cantidad de nutrientes. Este estado conlleva, sobre todo en los meses de verano, que se observan blooms o floraciones de algas verdes filamentosas en varios puntos del lago que, en caso de exceso, pueden llegar a agotar el oxígeno del agua. La biomasa de algas flotantes, al descomponerse, se va depositando en el fondo por el que, además de contribuir a la falta de oxigenación, aumentan el barro del sedimento, lo que obliga a realizar dragados como el que se llevó a cabo hace un par de años.

Un laboratorio al aire libre

Este laboratorio al aire libre permite un trabajo permanente de observación, medición y mitigación de la contaminación en el lago, del que derivan diferentes medidas que han resultado exitosas, como el control de entradas y salidas de agua, cambios en el horario de recirculación para mejorar la oxigenación o las retiradas parciales de las masas de algas.

Con todo, la aparición de estas proliferaciones algales en La Goleta se debe -en gran parte- a los excrementos de las aves y tortugas del lago, así como los restos de la alimentación suplementaria que reciben. Se apunta, por tanto, a la necesidad de involucrar a la ciudadanía en la gestión y mejora del lago ya que el abandono de mascotas en él y la innecesaria alimentación de las aves y tortugas conducen a densidades de fauna que pueden colapsar el lago de la Goleta.