Intercambio de experiencias en Grecia

Esta semana un equipo de Limne viajó hasta Tesalónica para participar en el 7º Experience Exchange Workshop del proyecto Interreg RIWET. Un encuentro técnico, pero también muy inspirador, centrado en la gestión sostenible de zonas húmedas y su integración con la actividad agraria.

Durante dos días intensos, compartimos experiencias con socios europeos y conocimos de primera mano iniciativas innovadoras que demuestran que agricultura y conservación pueden ir de la mano.

Humedales y agricultura: una alianza necesaria

La primera jornada nos llevó al Lago Kerkini, donde observamos cómo se aplican en la práctica las políticas de la PAC (Política Agraria Común), especialmente las medidas vinculadas a la protección de los suelos orgánicos.

Allí conocimos ejemplos reales de agricultura compatible con la conservación de turberas, de sistemas de pasto inteligente (incluyendo búfalos) y de monitorización del carbono en suelos agrícolas. La idea clave es clara: los humedales funcionan mejor cuando su conservación se integra en las prácticas agrarias cotidianas.

Uno de los casos más destacados es el de las turberas de Philippi, un ecosistema único que actúa como gran sumidero de carbono. Allí se han implementado medidas como la limitación del labrado profundo, la gestión del nivel freático y la prohibición de la quema de restos agrícolas.

Este modelo tiene una conexión directa con la realidad valenciana, especialmente en marjales y zonas con suelos orgánicos. Nos da pistas sobre cómo adaptar la gestión hídrica para reducir emisiones y mejorar la resiliencia climática.

En el lago de Prespa, la combinación de desbroce mecánico y pasto controlado (¡con búfalos!) ha permitido recuperar hábitats clave para la fauna.

Este modelo nos resulta especialmente familiar, ya que en la Comunitat Valenciana ya tenemos ejemplos similares, como el pastoreo con caballos en la Marjal de los Moros y el uso de rebaños para la prevención de incendios en ríos como el Turia.

Arroz y tecnología: agricultura de precisión en humedales

La clave está en la gobernanza: comités de gestión que integran administración, científicos y agricultores.

En el delta del Axios, conocimos un proyecto pionero de agricultura de precisión aplicado al cultivo del arroz.

Mediante drones y sensores, tecnología GPS y fertilización variable, se consigue reducir el impacto ambiental sin perder productividad. Este modelo es especialmente interesante para espacios como la Albufera, donde el cultivo del arroz es esencial tanto económica como ecológicamente.

Gestión del agua basada en la ciencia

Otra línea de trabajo clave es la definición de caudales ecológicos en ríos, como en el caso del río Axios. Mediante modelos hidráulicos y criterios biológicos, se determina cuánta agua necesita realmente el ecosistema para sobrevivir. Ese enfoque permite justificar restricciones en períodos de sequía y compatibilizar regadío y biodiversidad. Se trata de una metodología perfectamente transferible a nuestros proyectos de restauración fluvial.

Nuevos cultivos para suelos marginales

También nos presentaron el proyecto VENUS, que apuesta por especies resistentes como la salicornia o el hinojo marino por recuperar tierras degradadas.

Esta propuesta abre nuevas oportunidades, incluyendo la adaptación al cambio climático, la aparición de nuevos nichos de mercado (como la gastronomía y la cosmética) y la recuperación de suelos salinizados. Un camino muy interesante para zonas costeras valencianas afectadas por intrusión salina.

El EEW7 ha sido una experiencia enriquecedora que refuerza una idea fundamental: la cooperación europea es clave para afrontar los retos ambientales. Una de las sensaciones más potentes del viaje fue la familiaridad: paisajes, cultivos y problemáticas muy similares a las nuestras.

Pero también nos llevamos a preguntas clave:

  • ¿Cómo se compensa económicamente a los agricultores?
  • ¿Cuál es el límite entre uso productivo y conservación?
  • ¿Podemos integrar mejor ganadería y agricultura (por ejemplo, con la gestión de la paja de arroz)?

Estas cuestiones marcarán nuestro trabajo en los próximos meses y, desde Limne, continuaremos trabajando para adaptar estas buenas prácticas al territorio valenciano, impulsando soluciones innovadoras que combinen:

  • Restauración ecológica
  • Actividad agraria sostenible
  • Participación local

Porque proteger las nuestraszones humides no és només conservar la natura: és garantir el futur del nostre territori.